Ciertamente no hay nada más eficiente que una campaña que alcance un buen grado de viralidad.  Dicen los que miden que una de estas puede alcanzar un grado de efectividad 500 o 1000 veces por encima de una campaña convencional. Bueno.

Lo que es cierto y seguro es que un efecto viral multiplica los resultados casi mágicamente, los agiganta.  Pero tan cierto como lo anterior es que algo es viral porque se hace viral per se; la viralidad es una cualidad que adquiere (o no) un contenido que ya ha sido puesto en circulación. Ni yo ni nadie puede asegurar la viralidad de una campaña de antemano: eso forma parte de esa especie de vida autónoma que toman las cosas en los medios sociales y las redes.

Pero siempre merece la pena intentarlo.  Por dos razones: porque requiere poca inversión y porque es posible y hasta sencillo conseguir resultados muy por encima de la ratio convencional.  Si se hace sabiendo lo que se hace, claro, y nunca planteado como una acción aislada.

Los profesionales manejamos algunas claves para preparar una acción con estos objetivos.  La gente de Kissmetrics ha esquematizado algunas en la siguiente infografía que les dejo para su uso y disfrute.   Ellos dicen que es una hoja de trucos…

Y, ya de camino, echen un vistazo a Kissmetrics.  Lo recomienda Avinash…

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