El BLOG de Benito Caetano

Comunicación, asuntos públicos y otras emergencias...

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Cuidado con vestirse de verde para salir por televisión…

Sabemos que las telas de cuadros, en trajes o en corbatas, dan problemas en televisión. Lo sabemos. Pero son problemas visuales, debidos a los condicionantes de la imagen electrónica.

Hay algo peor: los colores que pueden dar lugar a manipulaciones de imagen.  El verde es el más común, porque puede extraerse y en su espacio incrustarse otra imagen. El efecto croma.

Eso lo saben los profesionales del medio, que evitan estos tejidos y colores, y deberían saberlo quienes a menudo se ponen antes las cámaras aunque, como hemos podido ver en el vídeo, no es siempre así.

Tomen ustedes nota, si es van a poner a tiro y que piensan que pueden ser objeto de bromas o de sátiras…

Iniciación al #periodismo de datos: Acerca de un taller en #Sevilla

El viernes que viene (28 de junio) participo en un taller de iniciación al periodismo de datos que tienen organizado el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía y la Asociación de la Prensa de Sevilla, con la colaboración de OpenKratio.

Allí trataré de animar a mis colegas a trabajar en este campo, que ofrece numerosas posibilidades de desempeño profesional y abre la puerta a informaciones precisas y diferenciadas, al alcance de cualquier periodista que decida investigar, siquiera sea levemente, sin necesitar grandes ni costosos medios.

Esto del ‘periodismo de datos’, así llamado, parece una novedad pero no lo es: Los periodistas siempre hemos trabajado con los datos: Desde escudriñar aquellos interminables tomos de los presupuestos del estado, sobre los que uno podía sentarse si se cansaba, hasta las más sencillas estadísticas que muestran o demuestran las pautas de la vida cotidiana.

Pero nunca le habiamos dado un nombre asi por una sencilla razón: Los datos han sido generalmente un complemento, no una fuente troncal para la información.  Y el periodismo es sólo periodismo…

Pero ahora aparece algo novedoso, un aspecto a considerar que -casi- justiifica el nombre propio: la utilización de los datos como fuente permanente en si misma.

La informática eleva a la enésima potencia las posibilidades de investigar y obtener información desde los datos; desde numerosas fuentes de información que están ahí, a nuestro alcance y que son públicas en gran parte de los casos. Y que nos permiten generar noticias e informaciones que son de interés general y que sirven para algo que los periodistas tenemos un poco abandonado: ofrecer a la opinión pública información suficiente y relevante que posibilite ejercer el poder ciudadano en una democracia y controlar al Estado.

Por ahí voy a orientar mi charla en este taller, en el que espero que podamos vernos.

Para abrir boca le dejo un vídeo en cierto sentido iniciático, una promo de La Nación, que es uno de los periódicos de habla hispana que más se han trabajado este asunto…

 

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=mVDlmMEGr3o[/youtube]

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Liderar la conversación desde un medio: un excelente ejercicio evolutivo de IDEAL

Se buscan ideas para mejorar Granada.  Con esta llamada el diario IDEAL desarrolló estos días atrás un ejemplar ejercicio de periodismo editorial, que habla mucho y bien de la lucidez de un periódico (concreto) ante el nuevo rol que van a tener que desempeñar los medios de comunicación comercial.

En este experimento, cuya penetración en las entrañas del diario desconozco, el periódico deja de ser un papel y se convierte en una expresión dinámica de la sociedad a la que tiene que servir. La actividad del periódico en Internet sobrepasa de largo la web que reproduce lo que el papel publica y llega a generar un vector social: ya no son sólo contenidos que se obtienen de la red, es un intercambio, es liderazgo y mediación, es agitación y representación, es información y es branding…

Ya ven que a mi me ha gustado.  Más, por tratarse de un periódico para el que trabajé hace años y del que guardo una feliz memoria.

Pero lo recomendable es que ustedes mismos conozcan la experiencia y la valoren. Infórmense como ya saben hacerlo. Yo me limitaré a dejar tres enlaces que creo suficientes para situarse: Uno, el arranque de la acción se explicaba en esta página del diario; dos, el periodista Juan F. Barrera, que es editor multimedia de Ideal, analizaba el caso en su blog Periodismo al Pil Pil; y tres, donde se reconoce el protagonismo real de un medio.

Que cunda el ejemplo.  Por la cuenta que nos trae a los que nos dedicamos a ésto.

 

 

 

Los periodistas usan profesionalmente Twitter el doble que Facebook

Los periodistas españoles prestan el doble de atención a Twitter que a Facebook. Bueno, es lógico: Twitter es una red de contenidos mientras Facebook está orientada a la afiliación; pero ambas redes compiten a niveles populares en el mismo mercado y los datos son los datos…

Fíjense, en el cuadro de arriba, independientemente de que haya otros datos que maticen los que ofrece este cuadro, cómo los profesionales del periodismo español utilizan el pajarito, como dice mi amigo Montero Glez., para sus alcances y para informarse.

Esto sale de un estudio algo más amplio que han realizado profesores de la Universidad Carlos III de Madrid, a partir de 50 entrevistas a profesionales. Quizás pocas fuentes para ser relevante, pero suficientes para una aproximación inicial al asunto.

El documento completo de dicho estudio, titulado “Join the Conversation: cómo están usando Twitter los periodistas españoles”  puede bajarse aquí y la nota de prensa distribuida por la UC3M aquí.

Lo más lamentable es que, tratándose de una universidad española y de un trabajo sobre los periodistas españoles, sólo hayan distribuido la versión del estudio en inglés, lo que limitará su alcance. Lo suyo sería en bilingüe o en ambos idiomas por separado, para ser efectivo en casa y en el imperio. En fín, la gente que es snob, supongo…

¿No será este robot el auténtico ‘periodista digital’?

“Cada artículo de 500 palabras cuesta siete euros y es redactado en 60 segundos”, esta es la clave sobre la que girarán las ventas del nuevo “robot periodista” desarrollado y experimentado por una startup de Chicago.  Ya veremos cual es su recorrido, pero podemos esperarnos cualquier cosa, visto cómo está el patio de los medios, la poca calidad que viene teniendo la profesión de periodista y la baja estima que la ciudadanía (¿debería decir “los consumidores”?) demuestra por el trabajo periodístico en estos tiempos.

La empresa se llama Narrative Science y ha desarrollado un sistema que transforma una sencilla entrada de datos en una historia, en una noticia… en contenido editorial, vamos.  Estamos hablando de una aplicación que genera, sin periodistas de por medio, artículos, informes, esquemas, titulares… Da igual que los datos que se le suministren estén estruturados o no, sean cifras o texto.

Ya hay medios que la están utilizando…


Les dejo algunos enlaces para que se hagan cargo: éste de Popular Science o éste de Business Insider o, finalmente, éste de The New York Times, por si tienen acceso.

Observar la decadencia de los medios comerciales: El peligroso ataque de un león herido

No hay que se un lince para darse cuenta de que los medios de comunicación han perdido su sentido social en las dos últimas décadas.  Me refiero a los medios de comunicación convencionales, esos que podemos denominar “medios de comunicación comercial”, frente a los “medios de comunicación social” que representan el periodismo ciudadano y las redes sociales.

Pues bien.  Los medios de comunicación comercial han abandonado su función social en favor de su cuenta de resultados.  Es lo común que, en todos los rincones del mundo, con excepción quizás de pequeñas comunidades o medios alternativos, orienten sus prioridades hacia los grupos sociales o los estamentos de poder que pueden proporcionar beneficios, directos o indirectos, a las sociedades mercantiles que los gestionan.  Nada que ver con el periodismo que creíamos intermediador, nada que ver con la prensa como vector de la democracia.

Esto coloca en serio peligro la libertad de expresión y el derecho a la información, ya que se filtra el acceso de numerosas opiniones y grupos sociales a dichos medios y se selecciona perversamente la información con la que diariamente se construye ideológicamente la realidad.

Ciertamente, con las nuevas tecnologías, esta realidad va camino de corregirse o, al menos, está en proceso de revisión -¿decadencia?- y tal cosa supone para sus operadores un claro peligro financiero. Lo malo es que, a pesar del crecimiento exponencial de los medios sociales a través de Internet, siguen siendo los medios comerciales, especialmente los diarios, los prescriptores de esa realidad construida y los determinantes de la agenda política y social en que vivimos.  Principalmente por culpa de nuestros gobernante y líderes políticos, quienes prestan una desmesurada atención a la verdad publicada, a pesar de estar al corriente de su valor real.  Podemos decir que los periódicos construyen un mercado de valores de la realidad en el que políticos y gobernantes juegan según sus expectativas de negocio, pero que la relación valor-precio de tales valores es un dislate.  Aún así no hay gobierno, próximo o lejano, que no ande en los últimos años soltando dinero a mansalva para salvar a los grupos mediáticos de su territorio, como con los bancos.  En algunos de estos casos, a base de contratar servicios espurios de dichos grupos y pagar cantidades irreales por ellos.

Hablo de los regímenes que se consideran democraticos, claro, aquellos sobre los que puede infliur la presión de sus cuidadanos y la denuncia de la ilegalidad.  Los autoritarios son otra cosa y requieren otro tratamiento, sin duda.

Voy a donde quiero llegar: Expertos de distintos organismos que tienen, al menos en teoría, la misión trabajar por los valores ciudadanos que todos aceptamos como esenciales (democracia, igualdad, opciones…) han venido estudiando los últimos años el discurrir de este fenómeno de deconstrucción del periodismo en favor de los intereses representados por las empresas periodísticas y han llegado a concretar algunas conclusiones al respecto.  Algunas de ellas son complejas o demasiado especializadas, pero el listado que les traigo a continuación es, me parece, un claro exponente de lo que hay que enfrentar inmediatamente si no queremos vivir en un mundo ficticio o que funcione a las órdenes de un sólo poder que, ya lo imaginarán, será totalitario a la postre.

Éstos que siguen son los principales desafíos que tenemos por delante, campos de observación sobre los que hay que mantener una actitud claramente comprometida.

  • La existencia de mecanismos ilegítimos para controlar los medios.
  • La existencia de leyes penales que criminalizan la crítica.
  • La creciente violencia contra periodistas y comunicadores.
  • La necesidad de reforzar la vigencia e implementación del derecho de acceso a la información.
  • La discriminación en el derecho de ejercicio de la libertad de expresión.
  • Las presiones económicas que limitan la libertad de expresión.
  • Las restricciones desproporcionadas en nombre de la seguridad nacional.
  • La urgencia de garantizar el acceso universal a Internet.

Han sido sintetizados por equipos a cuyo frente han estado representantes especialmente designados de Naciones Unidas, de la Organización de Estados Americanos, de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa.  No debe ser moco de pavo…

Cómo nos venden la moto: El crash de la información

Lo sé, mezclo dos títulos para hablar de uno pero, en realidad pienso en tres. Vamos por partes. El crash de la información es el último libro de Max Otte que conozco y es, sencillamente, impresionante. No porque descubra nada, que a estas alturas ya todos sabemos o intuimos que las grandes corporaciones nos mienten, con la ayuda necesaria de gobiernos y medios de comunicación comercial, sino porque explica cómo y porque da detalles de los mafiosos del gran engaño.

Les transcribo, porque es ajustado, el texto de promoción del libro que ha distribuido la editora (Ariel):

Desfigurar, dar datos falsos, minimizar las circunstancias agravantes con mensajes positivos pero inanes, desorientar deliberadamente, soliviantar o aturdir, exagerar… Todo eso pertenece al repertorio de la desinformación y en nuestra sociedad es, desde hace mucho, más que moneda corriente.

El colapso de los mercados financieros, provocado por la venta masiva de títulos cuyo riesgo fue sistemáticamente ocultado, se debió en gran medida a la propagación del virus de la desinformación que afecta a toda la sociedad.

La avanzadilla en esos engaños y ofuscaciones la constituyen las grandes empresas de alimentación, que desorientan al consumidor con datos confusos e incomprensibles sobre el peso, la calidad y el precio de los artículos. Los buscadores  de Internet utilizan la información como auténtica materia prima para vender a empresas que buscan adelantarse a las necesidades del cliente. Prácticas ilegales, en su mayoría permitidas, y que muy poca gente denuncia realmente.

Los periodistas contribuyen notablemente a la desinformación. Las informaciones financieras no se basan en una sensata pericia, sino en la dramatización o la falacia; y los gobiernos proclaman tener a los bancos y la economía en sus manos, cuando en realidad actúan como su agente.

Con el libro en las manos, me acuerdo de aquel otro que alguien editó con textos de Ramonet y de Chomsky bajo el título de Cómo nos venden la moto; o del otro, más grave, de Vicente Romano titulado La formación de la mentalidad sumisa.  Busquen ambos. Aunque les suene a apocalíptico o, por lo menos, a incómodos, en estos tiempos de verano, les aseguro que encontrarán en ellos razones para cuestionar sus propias visiones del mundo y, a la postre, nuevos comienzos para operar con fortuna en este escenario permanente en el que vivimos.

Y recuerden que Otte es quien escibió el libro que anunciaba la crísis ésta que padecemos ¡y que lo hizo en 2006!. Asi que demósle una chance. Si quieren, échenle un vistazo aquí.

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