A finales de septiembre pasado, la noche del 22 al 23, siete partidos de futbol jugados por aficionados ponían el colofón de la campaña de este año de Sony Twilight Football. Los partidos se jugaron en lugares sorprendentes: en las cataratas de Iguazú, en un desierto autraliano, en un castillo inglés, en el glaciar de Chamonix… y en la plaza de toros de Antequera. Los jugadores había llegado de todos los rincones del mundo, por cuenta de Sony. Todos los partidos se jugaron al anochecer. ¿Que busca Sony con todo este montaje?. Vender cámaras. ¿Qué si no…?

El Sony Twilight Football es un evento único en su género que tiene como objeto “[to] Celebrate amazing low light photography”.  Cada uno de esos partidos de futbol, a la luz última del día, fué mil veces fotografiado con el objeto de poner de manifiesto la calidad y el alcance del nuevo sensor CMOS con que Sony dota una línea de cámaras digitales.

Marketing de la experiencia… para algunos; viralidad en estado puro para los más. Fíjense el video con el que Sony promocionó en la red el evento…

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=cG_eLVjAclY[/youtube]

Una campaña de este tipo, autopromovida, requiere de un soporte que reuna varias condiciones muy precisas; la singularidad es la más importante, pero no lo son menos la presencia muy ajustada de la marca o la lateralidad en su mensaje.  Este de Sony se soltó en la red y en menos de un mes fue descargado dos millones de veces. El resto de vectores, como el reenlace o su tráfico secundario y terciario, están por evaluar, pero ya se harán una idea…