Soy de los que piensan que las cosas no ocurren si tu no haces que ocurran. Por eso estoy aquí, ante la asamblea constituyente del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, que se celebra mañana sábado, en una candidatura con el maestro Manfredi, dispuesto a trabajar con el equipo que él encabeza por un Colegio fuerte, con las ideas muy claras y decididamente proactivo.

Llevo en esto mucho tiempo, tanto en el ejercicio del periodismo como en la militancia profesional. Déjenme contarle mis batallitas porque vienen al caso…

Diario de Sevilla 19-3-99

 

Estuve a principios de los ochenta en la Unión de Periodistas de España cuando ésta era la alternativa democrática a las asociaciones de la prensa del viejo régimen. Estoy y participo activamente en una asociación de la prensa desde que estas organizaciones se renovaron por fin, unos años después.

La mía es la de Sevilla, en cuya dirección participé en los noventa y desde donde conseguimos por fín acabar con las diferencias históricas y poner de acuerdo a todas las asociaciones de la prensa andaluzas para crear (1997) una federación que fuera realmente operativa.

Tuve el honor de dirigir ejecutivamente los dos primeros congresos de periodistas de la historia andaluza (1999 y 2000), que fueron convocados con la clara y manifiesta intención de poner a la profesión en sintonía y convertir en objetivos expresos la creación de un sindicato (1999) y de un colegio (2013), que hasta entonces no habían pasado de ser deseos sin ningún plan de trabajo que permitiera alcanzarlos.

Diré que todo esto lo hice con Pachi Gutiérrez, al alimón, pero no contaré otras historias paralelas. Para no cansar y porque con lo dicho llego a donde quería llegar…

Después de todo este tiempo y tras las innumerables escaramuzas en las que he participado o de las que he sido testigo, sigo creyendo a pies juntillas que el periodismo necesita hoy de las asociaciones de la prensa, del sindicato de periodistas, de los foros de convergencia… y del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, naturalmente, funcionando a toda máquina.

¿Que por qué? Pues porque, como todos y todas ustedes saben y sufren, el periodismo sigue hoy necesitando de una dignidad y un reconocimiento social que no tiene y su ejercicio de unas reglas del juego y unos códigos que no se logran alcanzar.

Y todo eso solo se conseguirá si nos ponemos a ello, manos a la obra; si hacemos que las cosas pasen: Toda la profesión, con objetivos compartidos y con una estrategia en común: los foros desde el diálogo, las asociaciones desde lo social, el sindidcato desde lo laboral y el colegio desde el derecho público. A la vez, en una sola dirección.

En esas estamos y por eso me he comprometido a trabajar por y en el Colegio. Con Antonio Manfredi, que es en quien confío.