Me he enterado por Foreign Policy que existe la profesión de futurista*, porque así presentó esta revista al ensayista Jamais Cascio al pié de un artículo. Y lo cierto es que tiene toda la razón: Cascio combina su trabajo con el Institute for Ethics and Emerging Technologies con un blog en el que indaga sobre el futuro y trata de aproximarlo. Su máxima es: …with enough minds, all tomorrows are visible. El blog se llama Open the future.

Al grano. Jamais Cascio ha trabajado sobre el concepto de resistencia, como modelo dinámico que evoluciona desde el concepto de sostenibilidad, que él considera insuficiente y estática: un sistema sostenible puede ser tremendamente vulnerable a los cambios, especialmente si son inesperados. Como una crisis, como un desastre. La resistencia, sin embargo, acepta el cambio como inevitable y trabaja sobre la posibilidad de lo inesperado.

Resumo a continuación los principios de la resistencia, para que vayamos pensando un poco:

Diversidad. Nunca hay que depender de un sólo tipo de soluciones. Nunca hay que quedarse con una sóla vía de escape.

Flexibilidad. Nada será siempre estable. Hay que saber cambiar de planes cuando algo no funciona.

Descentralización. Los sistemas centralizados caen a plomo, cuando caen.

Colaboración. Comunicar y compartir la información nos fortalece. Como dice Cascio, “todos estamos juntos en esto”.

Transparencia. La transparencia facilita que se detecten los problemas. Hay que saber compartir los sietmas y escuchar a los otros.

Fracaso ‘elegante’. Los proyectos fracasan, a veces. Es el riesgo. Un fracaso no debe suponer un apagón, sino un reinicio.

Previsión. El futuro no puede predecirse, pero puede aproximarse. Hay que saber escuchar…

Dice Cascio que mientras el objetivo de la sostenibilidad es garantizar la superviviencia, el de la resistencia es hacerlo y además prosperar. Es un concepto emergente y, por tanto, discutible, perfectible; pero no me negarán que ya de entrada son unas notas muy interesantes, para quienes estamos involucrados en el progreso del management…

*.- No está mal: siempre lo sospeché. Tuve una pista remota a partir de una de los más interesantes novelas -y de las menos conocidas- de Stanislaw Lem, “Congreso de futurología”, ciencia a la que en un futuro imaginado se dedican importantes esfuerzos.