Jeremy Sinclair, presidente de M&C Saatchi y uno de los creativos más relevantes de los últimos tiempos de la publicidad mundial, suele ayudar a los conservadores británicos en sus procesos electorales. Desde su profesión de publicista, naturalmente. Y supongo que no sólo por amor al arte…

Lo que les traigo hoy aquí es un fragmento de unas declaraciones de Sinclair en las que habla de esta dedicación suya a las campañas electorales, que considera, desde su profesión, naturalmente, un mar de posibilidades. Y no le falta razón…

“Disfruto muchísimo trabajando en campañas electorales. Es la parte mas divertida de mi profesión. Ten en cuenta que el público objetivo en estos casos suele llegar a ser toda la población de un país. En ocasiones se diseñan estrategias por sectores, según condición social, rango de edad, etc. En mi opinión no es una fórmula acertada, salvo excepciones. El día que toca ir a depositar el voto, todo el mundo va a hacerlo por una idea u otra. Sectorizarlo significaria tener varios discursos y eso no genera confianza en el electorado. Por eso, hay que trabajar con un target global. La política, bien entendida, es el único medio que le permite a un publicista trabajar así. Es el lienzo más grande sobre el que pintar un cuadro. Además, los resultados de las urnas te permiten medir directamente si ha funcionado o fracasado tu idea. No hay otro campo que orezca tantas posibilidades.”

(Jeremy Sinclair a Esquire, principios de 2012)