Esquire entrevistó a Juan Luis Cebrían para su edición española de mayo.  Cebrián no sólo está formalmente al frente de uno de los mas importantes grupos de comunicación del mundo -si, del mundo; que no sólo es cuestión de volúmenes- sino que afronta el más interesante proceso de reconversión de estos días: el que debe llevar a Prisa al compás de los tiempos que corren, dejando atrás la crisis del momento pero, sobre todo, adaptándose al futuro inmediato y, de ser posible, al futuro absoluto de los medios de comunicación.  De los medios… o de lo que sea que vaya a haber en ese futuro; afrontándolo… o yéndose al garete.

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Como no se la forma de enlazarlos, a ustedes, con la entrevista, reproduciré a modo de cita aquello que me parece más relevante, lo que se relaciona con ese futuro:

ESQ: ¿Qué va a pasar con los diarios? ¿Existirán en el futuro tal y como los conocemos?
JLC: Hay una falta de reflexión tremenda respecto a este tema. Los grandes imperios mediáticos como Hearst, el New York Times o el propio Prisa se crearon en los siglos XIX y XX a partir de periódicos, en torno a la Revolución Industrial y a la democracia representativa, formando parte de ese poder. Nunca se sintieron amenazados por la aparición de nuevos medios. Ése no es el problema.

ESQ: ¿Y cuál es entonces?
JLC: El cambio fundamental está en que los diarios se sustentan en un sistema del siglo pasado: la economía de oferta; y la era digital trae una economía de demanda. Estamos en un momento en el que la intermediación, que es lo que caracteriza a la democracia representativa, está desapareciendo. Y los periodistas, que somos intermediarios entre lo que pasa y los que demandan información, estamos viendo cómo son los demás, los no periodistas, los que cuentan lo que les pasa sin ningún tipo de intermediario. Y como no sabemos qué hacer, le echamos la culpa al soporte, a ese viejo papel de periódico que servía para envolver plátanos en la frutería.

ESQ: ¿Utilizas Google? ¿Te fías de él?
JLC: El primer vehículo transmisor de noticias en el mundo actual –o el segundo, me da igual– es Google News, un sitio donde la jerarquía de las noticias no viene marcada por su importancia o por su análisis sino por el número de veces que a alguien le interesa. La selección de noticias de la primera página de Google News la hace una máquina no un periodista. A partir de ese momento, todo está boca abajo.

(…)

ESQ: ¿Pero realmente hay un modelo de negocio en Internet? ¿Se puede ganar dinero?
JLC: Se sabe cómo ganar, y hay algunos que lo hacen, pero los márgenes son muy inferiores; y ése es el drama. Un site informativo de éxito en Internet tiene márgenes de explotación del 4%. Un periódico o una radio tiene un margen del 25% o del 30%. Es imposible competir, pagar bien la mano de obra intelectual, enviar corresponsales… Todos los modelos están montados respecto a un sistema del pasado. Vivimos un cambio de modelo, no una crisis. Y eso que estamos en la prehistoria de Internet. Supongo que cuando se inventó la imprenta pasó algo parecido. Dijeron que era algo demoníaco. Lo primero que se editaron fueron Biblias, pero enseguida se imprimieron sonetos eróticos y pornográficos.