Lo han demostrado con una brillante campaña, en la que han conseguido magníficos resultados con la herramienta gratuita de gestión de redes Facebook.  Sí, expresado así. Resulta que IKEA abrió una nueva tienda en Malmó y contrató a Forsman y Bodenfors para crear algo especial con que lanzarla.

La agencia creó un perfil en Facebook para el director de la tienda, Gordon Gustavsson y, durante dos semanas, se dedicó a subir imágenes de los showrooms de la tienda. Luego anunció que la primera persona que se etiquetara en cada uno de los productos, se los llevaría.  Facebook actuó como lo que es: Se corrió la voz entre los usuarios, que acabaron pidiendo a tal Gustavsson que subiera más y más fotos para etiquetarse y llevarse algún producto, desde un sofá hasta un jarrón nuevo. En nada y con un coste espectacularmente ajustado, miles de suecos tenían en su perfil fotos del showroom de la tienda de Malmo…

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La clave del asunto no está en pretender todas las ideas que se tienen  en la empresa sean brillantes, sino en saber rodearse de empresas y asesores serios, innovadores y creativos… Y en saber reconocer las buenas ideas y quedarse con ellas.