Probablemente sea la mayor maquina publicitaria del mundo actual bajo una sola enseña y, desde luego, el motor de la evolución vertiginosa de la publicidad online en los últimos años, pero Google no desprecia una buena estrategia, sabiendo como sabe que también hay que moverse en los medios convencionales.

Claro que no debe perseguir impactos, en clave numérica al menos, pero Google es perfectamente consciente de que su reputación y su universalidad no casan con criterios excluyentes: tu objetivo está donde está y no donde estará en el futuro.  Google sabe además que hay que hacer campañas que cuentan una historia -no sólo avisos- y que tienen más de una lectura.

Todo esto es importante que no lo olvidemos, por mucho que nos deslumbren apólógos de lo nuevo y profetas diversos.

Esta campaña que les traigo, desarrollada por Grey en Turquía, juega con esas palabras que a veces escribimos apresuradamente o sencillamente mal…