No creo que el cambio de comportamientos que se ha producido tras la aparición de las numerosas herramientas que han llevado a las redes sociales al estrellato en el mundo de la comunicación haya sido impuesto por éstas.  Creo más bien que los mercados, los del dinero y los de las ideas, han sabido -están sabiendo…- aprovechar las oportunidades que el sistema ofrece.  Digamos que todo me parece más una evolución, rapidísima, eso sí, que una revolución.  Entre otras cosas porque las redes sociales siempre han funcionado con dinámicas parecidas, aunque con otras herramientas más limitadas, en nuestro mundo. Ahora vivimos un fenómeno de proyección que parece sin límites.  Ya veremos dónde llega. O dónde lo dejan llegar…

Sea como fuere, para la mejor comprensión del asunto vienen  bien discursos esquemáticos como el que traigo a está página.  Cuatro conceptos que adquieren una fuerza ionnegable y que, sólo por existir como posibilidad, ya están produciendo cambios en todos nosotros y en nuestras relaciones de toda índole.  En lo privado también.