El BLOG de Benito Caetano

Comunicación, asuntos públicos y otras emergencias...

Categoría: NUEVOS SIGNOS (página 1 de 2)

Necesidad de (re)CONSTRUIR nuestros PARQUES

Los parques se inventaron cuando predominaba la idea de separar la naturaleza de la cultura. La naturaleza era algo de donde se extraían recursos para el provecho humano y de lo que en realidad había que protegerse. Así, los parques fueron concebidos como naturaleza domesticada a nuestro servicio.

Esto está superado. Los parques evolucionan convirtiéndose en escenarios para la construcción social, en espacios que entretejen dinámicamente la cultura urbana y que son un reflejo interdisciplinario de las ciudades y de sus habitantes. En las ciudades occidentales, un parque es mucho más que un espacio verde: es un centro de referencia para la vida en la ciudad y un espacio que fomenta la identidad de la misma.

Su diseño y su gestión deben entonces dejar de servir solamente, como ha sido siempre, a lo urbano (URBS) para extenderse a lo cívico (CIVITAS) y a lo político (POLIS).

Hay urgencia en revisar la cuestión, tanto para la construcción de nuevos parques, como el recientemente reactivado de Tablada, como para la reconstrucción -imprescindible- de los existentes: desde focos diversos, con nuevos criterios, con base en la participación social directa e inversa.

De principio, más que una gestión basada en el mantenimiento, que desde luego es imprescindible, debemos entender que los parques hoy necesitan un discurso basado en la activación social que permita la conexión de la ciudadanía con la oferta de equipamientos y usos, preservando las condiciones naturales del espacio y mejorando la calidad de vida de sus usuarios.

Lo verdaderamente importante en los espacios públicos no es su aspecto formal sino su función: quien los utiliza, quien les da vida.  Lo importante en un hospital no son las instalaciones y su mantenimiento, sino el servicio que presta, las vidas que salva, la salud que preserva… Lo demás, en los parques como en los hospitales, se corresponde acaso con un departamento de gestión o de operaciones, necesario, ya digo, pero secundario.

Y para la construcción de este nuevo discurso es hoy imprescindible la participación de la sociedad civil, de la ciudadanía.  El tiempo de los técnicos y los especialistas, decidiendo ellos solos en sus comités las cosas se ha terminado. La ciudad, sus parques, son un constructo social; esa es su naturaleza y ese es su método.

El parque más dinámico de Sevilla ha sido el del Alamillo y, dando por sentado que su dirección profesional ha sido la facilitadora principal de su éxito, su discurso ha partido de una propuesta marco y unos criterios de uso. Pero su narrativa y su identidad ha venido y está siendo construida por la ciudadanía libremente, en beta permanente, podríamos decir.  Que era lo que se perseguía en la estrategia social de este parque que, sí, tan cierto como inaudito, tenía una estrategia desde sus principios.

Esto ha sido también evidente el el parque patrimonial por excelencia de la ciudad, el parque de María Luisa, que cuando entre 2009 y 2010 quiso trascender de su carácter de jardín -rico y hermoso, pero sólo un  jardín- para jugar su papel como espacio público en el sentido en el que hablamos, logró convertirse en referencia renovada de la cultura comunitaria y las dinámicas sociales sevillanas, a partir de una puesta en disposición del espacio y de algunos recursos para que la propia ciudadanía se expresara. La gestión profesionalizada y proactiva, entre bambalinas, fue su soporte y cuidó de que los elementos necesarios para tal discurso estuvieran a punto de revista, pero la identidad, aunque efímera, de esa etapa de nuestro parque más singular fue construida por la sociedad civil.

Por eso, aprovechando que en Sevilla se abrió la pasada semana el ciclo “Agua, paisaje y ciudadanía”, con las jornadas “Sevilla ciudad sostenible: de los orígenes del jardín al sistema verde urbano”  propongo que se acometa un amplio proceso deliberativo sobre los parques de la ciudad, sobre los que asoman como Tablada pero también sobre los existentes; un proceso que nos lleve a construir y reconstruir y dotar nuestros espacios públicos desde esas nuevas ópticas que los tiempos exigen.  El método incluiría, naturalmente, la participación social directa y vinculante para las autoridades en la materia; con consultas continuadas a la ciudadanía y con un mecanismo de verificación-falsación de las propuestas y consideraciones. Y todo ello bajo un sistema continuado de evaluación y control transparente. Vaya, como si se tratara de un ejercicio de gobierno abierto o de la tan europeizante y pregonada gobernanza multinivel…

Es totalmente posible: ya se ha comprobado y ha funcionado.  Sólo es querer.

SMART CITIES vs. CIUDADES INTELIGENTES: Más que una cuestión de matices…

A ver, lo que quiero decir enfrentando ambos conceptos es que, por muchas revueltas idiomáticas y/o semánticas que queramos dar, una cosa es una ciudad inteligente y otra una smart city.  Aunque haya quien quiera que se confundan los conceptos, no se si interesadamente -no entendería un “para qué”- o por simple ligereza…

Por partes. Definamos inteligencia que, según el DRAE en sus tres primeras acepciones,  es la “capacidad de entender o comprender” o la “capacidad de resolver problemas” o mismamente el “conocimiento, comprensión, acto de entender”…  ¿Que quiere decir eso? Pues que el sentido de la inteligencia se relaciona con la comprensión de las cosas y con la solución de los problemas.  En cierta ocasión oí decir a Jose Antonio Marina, hablando de las ciudades, que “la inteligencia es la capacidad de resolver cuestiones nuevas con conocimientos viejos”; o sea, encontrar explicación y soluciones para asuntos que se presentan imprevistamente y con características no conocidas hasta el momento, acudiendo a lo que ya sabemos de antemano.  La información no es la inteligencia, la inteligencia es lo que se deduce del uso práctico que damos a la información.

Y a eso no alcanza una smart city. Una smart city se limita a dotarse de instrumentos que obtienen y procesan información y que, como consecuencia, facilitan la administración automática de determinados procesos y procedimientos.  A lo más que puede aspirar es a la aplicación de la inteligencia articial, que no es otra cosa que una aproximación informática a la inteligencia humana.

Porque la inteligencia sin emociones es incompleta.  Una de las funciones clásicas de la inteligencia es el conocimiento que desemboca en la producción de la ciencia y la técnica. Sin embargo, este proceso así limitado fracasa en el campo del afecto, la convivencia y, en definitiva, de la propia felicidad humana.

Aparece la dimensión social de la inteligencia, en tanto capacidad de la naturaleza y la condición humana. Asi podemos hablar del grupo inteligente y decir que es aquel que favorece la creatividad de sus componentes y promueve la acción, pasando así a la forma de felicidad compartida, incitando la capacidad de colaboración de las personas.

La ciudad inteligente es, pués, aquella que está en mejores condiciones de servir al ciudadano, facilitando y estimulando la acción de sus habitantes. La ciudad inteligente es aquella que acoge a ciudadanos capaces de transitar proyectos posibles a proyectos reales, creando una cultura urbana diferente, y embarcados en la tarea de perseguir la felicidad personal y colectiva.

¿Y por qué todo esto? Pues porque la novelería imperante y la presión de los medios de comunicación, olvidados definitivamente sus funciones sociales, están haciendo que se suplante el concepto de ciudades inteligentes por el de smart cities y esa reducción no la podemos permitir.  Porque salimos perdiendo como sociedad.

Me parece fantástico todo eso de la IA, me confieso early adopter y hasta un poco friqui de la tecnología, pero no podemos perder el concepto y la misión real de una ciudad inteligente, de una humanidad inteligente.  Como caigamos en esa trampa, la que supone confundir inteligencia con sistemas informáticos, vamos literalmente de culo.  Con perdón.

Así que dejemos convivir ambos conceptos, distinguiendo higiénicamente tal de cual, y prosperemos en ambas direcciones.  Sin fastidiar nada.

Gaviotas, charranes y otros pájaros: Un entretenimiento sobre el significado de los símbolos…

Un símbolo es un signo, una imágen básica, que establece una relación de identidad con una realidad, generalmente abstracta, a la que evoca o representa.   Cuando los símbolos se corresponden con figuras directamente asimilables con animales, plantas y otros elementos de esa realidad, se produce un trasvase de significados.  Independientemente de la intención primera de quien elevó tal o cual imágen básica a la categoría de símbolo, el mismo se interpreta acepcionalmente con esos otros significados que provienen de los contextos originales de la imagen simbolizada.

O sea, que si tu tomas un olivo cómo símbolo o un pez o una chimenea con humo, aquello que tu pretendes simbolizar se asociará también -ojo, también- a la casualidad semántica propia del olivo, del pez o de la chimenea con humo.  Y eso es lo que viene pasando con la gaviota del PP…  que ahora quieren confundir con un charrán para evitar la asociación con  la basura que tan habitualmente conforma el hábitat de las poblaciones urbanas de las gaviotas.

– ¡Valiente tontería!, dirán ustedes.

Y sí, lo es; pero ilustrativa y muy entretenida. Vayamos al grano…

Esta es la evolución de logo conservador. Observen la silueta de las gaviotas:

Y estas son siluetas de gaviotas reales:

Como habrán observado, la gaviota que anda por los vertederos tiene la cola cortita, como la silueta del símbolo de Partido Popular que, para más inri, se la recorta aún más en la evolución más reciente de su logo.

Sin embargo el charrán que ahora reivindican, porque principalmente no es asociable a la porquería porque no anda con la basura, tiene una colita más pizpireta y más larga:

De lo que podemos deducir que, si en el terreno simbólico hubieran pensado siempre en un charrán, habrían destacado su larga y distintiva colita, en forma de V, y no, precisamente, la habrían recortado hasta hacerla desaparecer.

Y también deducimos que cuando en los estatutos del Partido Popular se dice literalmente que su logotipo, retocado recientemente, “está formado por las siglas de la formación coronadas con una gaviota perfilada, conjunto enmarcado por un círculo, todo en color azul”, no es porque el redactor se confundiera en su día, como tambíen andan diciendo por ahí.

Más, porque según se dice en los estatutos anteriores del partido: “Las siglas del Partido Popular son PP y su logotipo está integrado por las palabras ‘Partido Popular’ cobijadas bajo un símbolo que representa una gaviota con las alas desplegadas” (Disposicíón general 3 del Estatuto del PP de 2008).

 

Corolario: Si el PP no quiere que en su logo haya una gaviota, porque ésta se asocia a la basura y la basura a la corrupción, lo que tiene que hacer es quitar el pájaro de enmedio y dejar de enredarse en tramas florentinas .

 

PD.- Cómo este es un blog de comunicación y esas cosas, no entraré en valorar la existencia de otro tipo de pájaros -esta vez figuradamente- que también influyen y mucho en la imagen de esta organización.

 

 

Lo digital es la clave para #comunicar las políticas europeas, pero solo si se rompen las barreras entre las instituciones y lo social…

Como véis, en el último #EuroPCom se ha visualizado la necesidad de crear una relación líquida entre las administraciones y la gente.  Si no, por mucho que se cacaree sobre el uso de las tecnologías y los canales digitales, no se obtienen realmente resultados notables.  Digamos que, por muy innovador que sea un medio o un canal, si el uso o la práctica están obsoletos el canal o el medio mismo cae en esa obsolescencia…

020bdab0-7821-464a-830d-13b9d4cb774e-large

Aprendizaje basado en competencias: más allá de la enseñanza…

…y no solo se trata de mejorar el aprendizaje, sino de cambiar los esquemas individualistas que reinan en estos tiempos y fomentar la inteligencia cooperativa y el conocimiento compartido.  Ciertamente se trataría de una disrupción, aunque, afortunadamente, el camino hacia este nuevo modo de enseñanza avanza adecuadamente.

aprendizaje-basado-en-competencias-infografia

Teorías del aprendizaje. hubo un antes y hay un ahora…

Lo comparto tal cual, porque creo que es bastante significativo y está bastante claro:

d57e6fc596d05d094e4d4e1c58a37f41

Evan Henshaw: El éxito como resultado del fracaso…

Tenía esto anotado en mi cuaderno (keep) y, sin recordar de donde lo saqué, me permito compartirlo, porque me parece interesante y porque demuestra que la seudocultura de la culpa y la penalización del fracaso son una solemne estupidez que impiden el progreso real de las cosas.  “Lo hice. Fracasé, pero lo hice y ahora estoy mejor preparado”, que dicen los americanos (del norte)…

descarga

“El co-fundador de la red social de microblogging más popular a nivel mundial, Twitter, Evan Henshaw- Plath, compartió sus experiencias y ofreció una charla la semana pasada a los trabajadores de un bufete de abogados.  En la conversación que mantuvo Henshaw-Plath con los jóvenes abogados, muy interesados en lo que el co-creador de la red social tenía que contar, les habló del nacimiento de la red social, de cómo Twitter fue el resultado del fracaso de odeo.com, un proyecto qu e consistía en la creación de una emisora de radio por internet.

En palabras de Evan Henshaw-Plath “el proyecto fracasó, pero aún así, teníamos un buen equipo de trabajo y unos inversores muy importantes. Faltaba la idea. Teníamos el equipo perfecto, pero después del fracaso, no teníamos ni idea de qué hacer.”

El co-fundador de la red social de los ciento cuarenta caracteres también explicó que en principio Twitter se probó con círculos cerrados, y, cuando el microblogging se extendió tan rápidamente, vieron el alcance y todas las posibilidades que podría tener esta nueva vía de comunicación. Evan afirmó que Twitter surgió como una plataforma social, y que lo importante a la hora de innovar es no tener miedo al error, creando algo atractivo para el público”.

Para ir aprendiendo…

 

PS.- Si alguien me dice de donde viene este texto, anoto su autoría.

 

Antiguas entradas