Archive for the ‘PERIODISMO’ Category

Cómo nos venden la moto: El crash de la información

Miércoles, Agosto 4th, 2010

Lo sé, mezclo dos títulos para hablar de uno pero, en realidad pienso en tres. Vamos por partes. El crash de la información es el último libro de Max Otte que conozco y es, sencillamente, impresionante. No porque descubra nada, que a estas alturas ya todos sabemos o intuimos que las grandes corporaciones nos mienten, con la ayuda necesaria de gobiernos y medios de comunicación comercial, sino porque explica cómo y porque da detalles de los mafiosos del gran engaño.

Les transcribo, porque es ajustado, el texto de promoción del libro que ha distribuido la editora (Ariel):

Desfigurar, dar datos falsos, minimizar las circunstancias agravantes con mensajes positivos pero inanes, desorientar deliberadamente, soliviantar o aturdir, exagerar… Todo eso pertenece al repertorio de la desinformación y en nuestra sociedad es, desde hace mucho, más que moneda corriente.

El colapso de los mercados financieros, provocado por la venta masiva de títulos cuyo riesgo fue sistemáticamente ocultado, se debió en gran medida a la propagación del virus de la desinformación que afecta a toda la sociedad.

La avanzadilla en esos engaños y ofuscaciones la constituyen las grandes empresas de alimentación, que desorientan al consumidor con datos confusos e incomprensibles sobre el peso, la calidad y el precio de los artículos. Los buscadores  de Internet utilizan la información como auténtica materia prima para vender a empresas que buscan adelantarse a las necesidades del cliente. Prácticas ilegales, en su mayoría permitidas, y que muy poca gente denuncia realmente.

Los periodistas contribuyen notablemente a la desinformación. Las informaciones financieras no se basan en una sensata pericia, sino en la dramatización o la falacia; y los gobiernos proclaman tener a los bancos y la economía en sus manos, cuando en realidad actúan como su agente.

Con el libro en las manos, me acuerdo de aquel otro que alguien editó con textos de Ramonet y de Chomsky bajo el título de Cómo nos venden la moto; o del otro, más grave, de Vicente Romano titulado La formación de la mentalidad sumisa.  Busquen ambos. Aunque les suene a apocalíptico o, por lo menos, a incómodos, en estos tiempos de verano, les aseguro que encontrarán en ellos razones para cuestionar sus propias visiones del mundo y, a la postre, nuevos comienzos para operar con fortuna en este escenario permanente en el que vivimos.

Y recuerden que Otte es quien escibió el libro que anunciaba la crísis ésta que padecemos ¡y que lo hizo en 2006!. Asi que demósle una chance. Si quieren, échenle un vistazo aquí.

¿Qué pasa con la comunicación del gobierno?

Miércoles, Abril 28th, 2010

Hoy día gobernar es comunicar. La acción de gobierno se sitúa hoy día sobre una imaginaria mesa cuadrada, en cuyos lados se sientan los stakeholders de la sociedad; muy especialmente significados por quienes representan a los grandes actores que intervienen en el gran teatro del mundo: los factores económicos, las organizaciones políticas, las fuerzas sociales, los prescriptores morales… Antes, el gobierno se sentaba en un extremo de la mesa, que era el lugar de honor, y desde ahí dirigía la marcha de las cosas.  Hoy, el gobierno actúa a lo sumo como un vector de corrección del juego y, generalmente, como un regulador formal de lo que los otros convienen.  Pero no dirige, influye.

En este escenario adquiere todo su sentido el apotegma de referencia: gobernar es comunicar.  La comunicación se convierte de este modo en el principal canal de valor, de intercambio, de conocimiento y de equilibrio, en la vía principal para la toma de decisiones en todo ámbito: en lo personal y en lo corporativo.  El gobierno es quien resume, quien relata y quien administra el juego de esa especie de mesa-tablero en la que lo hemos -nos hemos- situado.  Y para hacer su trabajo cuenta, esencialmente, con la herramienta de la comunicación.  En todas direcciones, claro.  Pero de su capacidad, de la capacidad de un gobierno concreto, depende que tal herramienta actúe o no beneficiosamente, sirva a los intereses del procomún o sólo de una u otra de las partes o, sencillamente, dificulte el juego y frene la dinámica.

Es cierto y no puede pasarse por alto que, en algunos casos, se trata de vincular el resultado de los procesos y sistemas de comunicación con la situación política de un momento dado o, en otros, con su contaminación por los intereses empresariales de los canales y medios.  No obstante, profesionalmente será necesario reconocer la influencia determinante que sobre la cuestión tiene la vertiginosa evolución -sino revolución- que se está registrando en los modos y los canales que la ciudadanía utiliza para informarse y formar su opinión.

Como todas las partes, empresas y gobiernos, profesionales y ciudadanos, están directamente implicados en este proceso y de él obtienen consecuencias y resultados, es desde estas posiciones desde donde deberemos afrontar un ejercicio de análisis, discusión y generación de ideas en esta mesa cuadrada que proponemos, en la que nos centraremos sobre la comunicación aplicada desde los ámbitos de gobierno, en este momento y en este territorio, en su gestión y en su valor estratégico.

Civiliter, organización que presido, tiene convocada para el próximo día 18 una sesión de trabajo, una ‘mesa cuadrada’, en la que directores de medios, reponsables de comunicación política e institucional, expertos en comunicación y marketing político e investigadores de la materia compartirán tiempo e ideas, debatiendo el asunto y buscando propuestas que mejoren estos canales, estas relaciones.  Será en Sevilla, en el Pabellón de Italia, sede de Cartuja 93.

Hay más información en el portal de La Ciudad Humanizada y hay un pre-debate abierto en Linkedin, en el grupo Dircom, en el que os invito a participar.

La comunicación de Griñán

Lunes, Marzo 29th, 2010

El presidente de la Junta de Andalucía ha reconocido en reiteradas ocasiones que existe un ‘problema de comunicación’ en la institución autonómica y ha afirmado, en otras tantas, que solucionar ésto es un reto que está dispuesto a afrontar inmediatamente. En la nueva ejecutiva socialista que él dirige ya ha intervenido: hay varias personas, no una, con cargos directamente relacionados con la comunicación: comunicación, redes, movimientos sociales…  En el Gobierno de la Junta, aún no.  Probablemente se verá pronto.

Pero la cuestión no es qué, no es la voluntad expresa del presidente de la Junta de Andalucía de arreglar el ‘problema de comunicación’. La cuestión es cómo, cómo piensa José Antonio Griñán conseguir que su gobierno se comunique de una manera eficiente con la ciudadanía.  Eficiente, digo.

La respuesta inteligente a esto sería “con un plan”. Si, parece una perogrullada, pero no lo es tanto.  Hasta la fecha la comunicación de la Junta de Andalucía no ha sido eficaz -lo dice el propio Presidente-, ha resultado costosa -basta ver los números, con sus costes generales, pero muy espespecialmente en la sagría de dinero que ha supuesto confundir comunicación con publicidad-, no ha estado respaldada por una estrategia en términos reales -acaso algunos objetivos efímeros y difusos, pero ninguna consideración sobre líneas, canales o herramientas que persigan mejores resultados ni que añadan claramente valor- y, esto lo añado yo, no ha sido capaz de reconocer el problema.  Hasta la fecha.

Ahora parece que esto va a cambiar.  La expresión pública del problema supone en parte el reconocimiento del mismo.  Y esto es un inicio indiscutible.  Pero digo en parte, porque aún desconozco, como desconocen los andaluces -que son en definitiva los que acaban ganando o perdiendo por la mala relación de comunicación con su gobierno- si para conseguir este objetivo trazado por Griñan se va a llevar a cabo una adecuada planificación, se van a ordenar criterios y se van a disponer herramientas eficientes

A mi juicio hay numerosos aspectos sobre los que habría que reflexionar antes de hacerlo. Empiezo por tres:

Primero, la presión de los medios de comunicación comercial, que es muy potente; hasta el punto de lograr que la Administración acepte sin rechistar los elaboradísimos datos que ofrecen sobre su capacidad de influencia y siga creyendo que son los canales principales por los que la ciudadanía se informa y forma su opinión.  Y esto ya no es cierto. La verdad es que hoy día la gente ha cambiado de hábitos informativos, ha mutado sus fuentes y ha decidido comentar las cosas con otros. Este fenómeno, que es el que tiene cuesta abajo a esos medios de comunicación comercial, es reconocido por sus propias empresas y objeto de sesudas reuniones en todo el mundo, paralelas a llamativas operaciones fnancieras y de estructura en los grandes grupos, que ven perder su futuro con tales cambios. Es un sector en reconversión, en el que hay que revisar cada euro que se pone con un objetivo comunicacional.  Otra cosa es la industria.

Segundo punto, el enfoque hacia la publicidad de la mayor parte de los mensajes que quiere o tiene que transmitir la Administración. La publicidad es una magnífica herramienta de comunicación, pero según para qué. Y cómo, claro. Lo bueno de la publicidad para una administración es que simplifica mucho las cosas: un plan de medios y unos diseños más o menos bonitos.  Pero ¿quién ignora hoy que la mayor parte de los anuncios pasa hoy desapecibida en los medios? ¿quien se apostaría su puesto por la veracidad de esas cifras tan estupendas que ofrecen los planes de medios?… Y ¿quién está seguro de que con unas inserciones en medios más o menos convencionales se resuelve satisfactoriamente el deber de comunicar de un gobierno democrático?  Pues así, la norma común de la Administración es resolver publicitariamente sus acciones de comunicación, aplicando los máyores presupuestos de sus actuaciones a esta herramienta específica y, lamentablemente, colocando en un segundo plano -del plan de medios- la estrategia propia de su comunicación.

Y tercero. Las redes son un fenómeno relativamente reciente. Si no se entiende lo de ‘relativamente’ no pasarán de ser un espejismo o, lo que es peor, no pasaremos de ser usuarios de determinadas herramiantes -Facebook, Twitter…- en vez de ser usuarios de las propias redes, cuyos modelos operativos cambian poco.  Este fenómeno que hoy nos deslumbra se empezó a estudiar tras la segunda guerra mundial, fundamentalmente por ingleses, y hoy ya sabemos mucho del tema.  No es nuevo. Lo que si es nuevo en las redes son algunas herramientas informáticas de que ahora disponemos para gestionar nuestro papel en ellas y, sobre todo, que las tomemos en consideración.  Pero hoy, cualquier acción que se quiera desarrollar en las redes sociales sigue teniendo que pasar por comprender sus códigos, por trazar una vedadera estrategia multinivel.  Colocar el foco en determinadas herramientas, como las citadas, sabiendo además que su vida será irremediablemente corta, al menos con las características que hoy les conocemos, es peligroso por simplista.

Tres lineas de reflexión a la que añadiría un último apunte: Despejemos la confusión en la práctica entre portavocía, relaciones con la prensa y comunicación en general: Todo es lo mismo, sirve a un mismo fin, aunque a veces no lo parezca.  Sólo se diferencian en detalles técnicos… Y pueden funcionar al unísono, claro que sí: Con un plan, con una dirección.

Gobernar es comunicar. Y comunicar es comunicar… no parecerlo; no es cuestión de trámite.  La nueva comunicación de Griñán debería tener en cuenta estas notas, considerarlas al menos. Como ciudadano y profesional de la cosa, se las regalo al Presidente para lo que puedan servir al común. Que las use como quiera. ¿Recuerdan aquel dicho de la tierra “consejas en un bar, ni agradesías ni pagás”…? Pues lo actualizo: “Consejos en un blog, ni tienen precio ni autor”.

La hora de la verdad en el panorama de los medios

Miércoles, Noviembre 4th, 2009

El panorama de los medios cambia rápidamente y, con éste, sin que se pueda apostar claramente por qué va antes y qué después, el camino por el que la gente se comunica, dando y recibiendo información.  Personal, general y comercial…Es algo en lo que vengo insistiendo, como tantos colegas del entorno de la comunicación, desde hace tiempo.  Esto, es verdad, se nota menos en la frontera, en las pequeñas ciudades y en las economía lejanas.  Pero está ahi, extendiéndose.

The Economist, con el apoyo de la agencia de marketing global G2, reunió la semana pasada en Nueva York a un amplio grupo de gente experta e implicada en el porvenir de los medios de comunicación y de sus alternativas, tan reales y tangibles que en realidad han dejado de ser alternativas para convertirse en opciones troncales cuya influencia crece exponencialmente.

El Media Convergence Forum, que así se llamó la reunión, fue convocado bajo el lema  The moment of truth: consumers, technology and commerce. Y no crean que exageraron sus diseñadores con esta frase quasi apocalíptica: la cosa va a una velocidad tremenda y muchas compañías relacionadas con los medios de comunicación-información y su explotación están tambaleándose por el vértigo que la necesidad de afrontar cambios a toda pastilla produce.

Todavía no han publicado detalladamente sus conclusiones, que pueden ustedes seguir por varios medios y por la web de la conferencia.  Pero a mi me parece bastante, para ir cogiendo sitio, el video promocional del encuentro que difundieron: un did you know? con datos para pensárselos…

YouTube Preview Image

La prensa y la ‘falacia del Titanic’: el futuro está en juego

Martes, Noviembre 3rd, 2009

Unos jóvenes periodistas preguntaron hace unos días a Arthur Sulzberger Jr., el editor de The New York Times, qué estaba pasando con su profesión y por qué ellos no encontraban un sitio en el mercado de trabajo. Más o menos.

En traducción libre, a partir de lo que publicó el martes el New York Magazine, él les dijo que “la industria de los medios, los periódicos sobre todo, está en medio de una transformación radical y el periodismo está en crisis. Los periodistas deben reinventarse, aunque su trabajo sigue siendo esencialmente el mismo: El camino por el que la gente se informa está cambiando, pero la necesidad de información permanece“. Vale.

Sulzberger.jpg

Pero Sulzberger está del todo convencido de que los periódicos fisicos, como soporte, caerán pronto en la cuenta de la situación. A la prensa la compara con el Titanic: “La mejor analogía acerca de lo que yo puedo pensar es la de la falacia del Titanic. ¿Cual fue el gran problema del Titanic?, ¿la mala construcción?, ¿querer establecer un récord en un mar de icebergs?… Aunque hubiera podido llegar sano y salvo a Nueva York, el gran problema del Titanic era que doce años antes dos hermanos habían inventado el avión..” Con esta analogía, ilustró su idea de que los periódicos deber tratar de “convertir a las compañías navieras en compañias aéreas. Es el mismo negocio: Transportar personas de forma segura a través de largas distancias. Distinta estructura de costes, distinta forma de operar, pero el mismo negocio en el fondo”.

Habrá periódicos en las próximas décadas, dice Sulzberger, pero no serán la fuerza motriz, no tendrán el peso que han tenido hasta ahora, sino un producto bastante distinto: con unas diferencias similares a las que hay entre la aviacion comercial y, por ejemplo, locs cruceros de placer.

Tomemos nota.

Casi nadie pagarí­a hoy dí­a por leer la prensa en Internet

Domingo, Octubre 11th, 2009

Los periódicos que están seguros de que la gente estará dispuesta a pagar por acceder a sus contenidos en la red, deberían repensárselo. Nunca es malo darle dos vueltas a una decisión, especialmente si esa decisión no es un asunto de hoy para hoy.

Por encargo del medio especializado inglés paidContent se ha llevado a cabo un estudio cuyas conclusiones podrían resumirse en el siguiente titular:

Sólo 5 de cada 100 lectores pagarían por leer la prensa en Internet.

El estudio, que ha llevado a cabo Harris, afirma que tres de cada cuatro lectores cambiaria de medio inmediatamente a uno alternativo, sin pensárselo dos veces, en cuanto su periódico favorito decidiera cobrar.

cpuk.harris

Y estos datos arrecian cuando se miden en las clases medias y en las edades medias, que es donde se encuentra el recurso publicitario.

Pueden ver algunos desarrollos del trabajo en estos enlaces…

PCUK/Harris Poll: Only five percent of readers would pay for online news

PCUK/Harris Poll: Readers prefer subscriptions to micropayments

PCUK/Harris Poll: How much do readers say they’d pay?

…y, en general, en la página dedicada a las investigaciones de paidContent.

Como consecuencia, a primera vista, parece que la línea estratégica, para los que buscan la manera de cobrar por el acceso a las noticas en Internet, apunta a la implementación de servicios adicionales, de ocio y consumo mayoritariamente.

Y a trabajarse el marketing desde la P a la C…

Lionel Barber:el futuro del periodismo entre la realidad y la ficción

Viernes, Julio 17th, 2009

Muchas vueltas está dando ya en el mundo anglosajón, como era de esperar, la conferencia que antes de ayer pronunció Lionel Barber, el editor de Financial Times, en la reunión del Media Standards Trust, en Londres.  Why journalism matters, fue su título.

En la misma trató de establecer una guía de valores del periodismo y, por asmilación, una serie de razones por las que el periodismo tradicional -¿podemos llamarlo ya así?- debe tener las riendas de la revolución de los medios que está provocando Internet. Barber partió de la cruda realidad, que él mismo define citando a The Economist, de que “el negocio de vender palabras a los lectores y vender lectores a los anunciantes, que ha mantenido su papel en la sociedad, se está cayendo a pedazos”.

lionelbarber

Efectivamente, la aparición en escena de Internet ha cambiado radicalmente el modelo de relación del individuo con la información y eso ha enido un  efecto de cadena. Es evidente.  En este escenario, los grandes grupos periodísticos se afanan por conservar su status o, mejor quizá, por mantener la llave operativa del cambio, en base a cietos valores que pretenden garantizar.  Para Barber el periodismo tiene seis funciones claras, que expreso usando sus propias palabras, aunque resumidas, y añadiendo entre paréntesis una controversia que aporto:

1.- Servir noticias: cosas que el lector no sabría de otro modo (Ya sí se saben de otro modo: ahí esá la red).

2.- Vigilar al que tiene el poder (Cualquier poder, debería ser; el poder político, y si es contrario, es lo que viene a ser).

3.- Proporcionar análisis de lo que hay (Esto se confunde demasiadas veces con la prescripción política y moral y es una de las principales fuentes generadoras de desconfianza hacia el periodismo, en la práctica).

4.- Contribir a la empatia social, al reconocimiento de la sociedad en que vivimos y sus valores (Lo que viene viéndose más como un factor de homogeneización).

5.- Servir de foro publico (Al que ralmente acceden sólo algunos, a través de filtros de intereses muy poderosos).

6.- Movilizar a la opinión pública (Efectivamente, pero ¿hacia donde lo han hecho eneralmente?).

Ya ven, me permito enmendar la plana de Barber, au nque lo hago para provocar en ustedes una reflexión crítica sobre sus afirmaciones. Y sobre el periodismo en general.  Entre otras razones, porque no creo que haya sobrevivido a las últimas décadas ese periodismo de buenas intenciones y grandes responsabilidades que Barber quiere ejar como poso de su conferencia.

Como viejo periodista, sigo creyendo que Lord Northcliffe tenía bastante razón cuando dijo que “news is what somebody, somewhere wants to suppress; all the rest is advertising.” Hoy día es publicidad lo que conforma la mayor parte, la inmensa parte de cada periódico de cada mañana, pequeño o grande.  Eso, a los lectores, que no son tan manejables como creían los grupos de medios hasta hace unas horas, les empieza a oler.

Asi que, partir de unos principios que ya no son reales, que están siendo orillados por la gente porque han dejado de ser creíbles, no parece camino para defender el periodismo y reubicarlo en el siglo. Parafraseando a Einstein, diré que nunca un problema encontrará una buena solución si nos mantenemos en los mismos principios que lo crearon.

Les pongo un enlace al texto completo de la conferencia de Lionel Barber, por gentileza de la Pressgazette.

Por cierto, esa es la conferencia de la que todos los periódicos se han limitado a extraer la afirmación de que los medios cobrarán por el acceso a sus servicios en Internet en menos de un año.  Lo que importa es lo que importa