El BLOG de Benito Caetano

Comunicación, asuntos públicos y otras emergencias...

Cuidado con vestirse de verde para salir por televisión…

Sabemos que las telas de cuadros, en trajes o en corbatas, dan problemas en televisión. Lo sabemos. Pero son problemas visuales, debidos a los condicionantes de la imagen electrónica.

Hay algo peor: los colores que pueden dar lugar a manipulaciones de imagen.  El verde es el más común, porque puede extraerse y en su espacio incrustarse otra imagen. El efecto croma.

Eso lo saben los profesionales del medio, que evitan estos tejidos y colores, y deberían saberlo quienes a menudo se ponen antes las cámaras aunque, como hemos podido ver en el vídeo, no es siempre así.

Tomen ustedes nota, si es van a poner a tiro y que piensan que pueden ser objeto de bromas o de sátiras…

Anunciar el uso de un lavavajillas desinfectante como anticonceptivo sin decirlo expresamente…

Eso era Lysol hace algunas décadas: un desinfectante orientado a la limpieza doméstica que fue objeto de una reconstrucción de marca tremenda.  Lysol se vendía y se publicitada en las más variadas publicaciones también para su uso en la “higiene femenina”, con un discurso que aludía a la limpieza y el buen olor genital.  Pero en realidad se trataba de un eufemismo: en unos Estados Unidos en los que estaba prohibido el control de la natalidad, Lysol se usaba como anticonceptivo, recomendándose su uso como lavado tras el coito…

Este vídeo, que me sorprendió en su día, lo cuenta.  Muy visual, pero en inglés…

La medicina, que al principio calló, y la aparición en los 60s de los anticonceptivos legales, finalmente acabaron con este llamativo uso.

Lysol sigue hoy vendiéndose, aunque ahora para sus fines naturales, como Mistol y tantos otros.

El reto de saber aprovechar el V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo desde #Sevilla

Dentro de un par de años se cumplirán los 500 desde que partió de Sevilla la expedición que verificó, entre otras cosas, que la Tierra es redonda, sus recursos son finitos y hay una sola especie humana que la gobierna en todo el orbe: la expedición Magallanes-Elcano tuvo ante sí, de manera empírica, la primera visión global del mundo en que vivimos.

No es un asunto doméstico: es global. Entre 2019 y 2022 España conmemorará esa trascendente hazaña y, para ello, en los últimos meses, se ha puesto en marcha la máquina del Estado, creando una comisión nacional para el caso e iniciando la creación de comisiones ministeriales específicas, introduciendo beneficios fiscales ya en los presupuestos de 2017 y encargando a sus distintos departamentos la planificación de acciones al respecto. Podría parecer demasiado tarde, pero no lo es. Todavía…

En Sevilla, ya en 2007, la sociedad civil se movió para proponer un modelo de conmemoración que, yendo más allá de la justa memoria, sea capaz de producir verdaderas oportunidades de desarrollo y proyección para nuestra tierra y sus gentes. Con esta ciudad liderando la efeméride de la que fue protagonista principal.

Así nació la Iniciativa Ciudadana Sevilla 2019-2022, con la misión de provocar el escenario en el que reunir y promover el trabajo conjunto y en red de todas las partes interesadas. Un ejercicio de innovación social, pilotado por la Fundación Civiliter, en el que se lleva 10 años trabajando por una conmemoración que trascienda del papel y los acontecimientos festivos, que suponga un verdadero posicionamiento en lo global y una oportunidad de progreso y generación de riqueza. La sociedad civil desarrollando ideas, propuestas… persiguiendo una conmemoración global, humanista, positiva. Y, sobre todo, rentable en todos los aspectos posibles. Con poco respaldo tangible por parte de las autoridades locales y regionales que, hasta ahora, no parecen muy interesadas ni operativas con el acontecimiento…

Sin embargo el momento sigue siendo inmejorable. El mundo se está “psicoanalizando”: todos los escenarios de futuro se colocan en la franja 2020-2030. Es una época de cambios: una oportunidad -aún aprovechable si nos ponemos realmente a ello- para colocarnos en el discurso internacional, en la sociedad futura que ya va siendo presente.

La Tierra y la humanidad que la habita necesitan, en estos tiempos, de esfuerzos que faciliten la universalización del conocimiento y de las opciones, a la par que necesita el despertar de una nueva conciencia, ya avistada por algunos, que entienda nuestro mundo, y sus posibles extensiones hacia el espacio, como algo vivo, sensible y trascendente. Hay miles de posibles proyectos que desarrollar, miles de preguntas que hacerse, miles de necesidades que cubrir. Y Sevilla, como origen y final de aquella trascendente epopeya, puede ser el escenario, el símbolo que visualice todo ese proceso global.

Sólo quedan dos años para la gran prueba. No es mucho tiempo pero no hay que desesperar. En menos tiempo, entre 1517 y 1519, Magallanes consiguió el apoyo de la Corona en el siglo XVI, reunió la financiación necesaria y montó la armada que habría de llevar a cabo esta gesta histórica, global y esencial para comprender el mundo que vino después y hasta hoy.

Aún podemos hacer cosas, muchas, las que nos propongamos seria y eficientemente: todas. Menos perder el tiempo…

La religión cuenta como nota, ¿pero alguien se toma en serio la evaluación de la asignatura?

La gente tiene en general una idea tan simple como errónea de la asignatura de religión en la escuela, considerándola algo sin más contenido que el de su efecto social o de confirmación de pertenencia a cierto grupo social mayoritario.  Una “maría”, vamos.

Sin embargo es ahora, por obra y gracia de nuestro Congreso de los Diputados, una asignatura que puntúa en el currículum y su nota cuenta, por ejemplo, para la selectividad.  Así pues, su cometido no es dar un mero servicio social, ciertamente muy demandado, sino desarrollar determinados conocimientos” y competencias que deben responder a una metodología didáctica y ser evaluable de acuerdo con ciertos parámetros.

Cada cual con su conciencia: no entraré en si debe haber o no haber asignaturas basadas en creencias o construidas sobre contenidos indemostrables, pero si las hay deben ser tratadas igual que las demás asignaturas…

Sobre esto sí que quiero llamar la atención: sobre su dudosa evaluación. Si hay un plan didáctico, si el alumnado debe alcanzar determinados objetivos y si sobre ellos es sobre lo que debe evaluarse seriamente dicha asignatura, veo tela de complicado que haya muchos chavales que aprobarán la asignatura de religión en España, de acuerdo con el “currículo de la enseñanza de Religión Católica de la Educación”, elaborado por le Conferencia Episcopal -que en esto sustituye al Estado- y publicado en el BOE.

Si quieren entretenerse un rato, echen un vistazo a dicho currículo, sobre todo a la parte final, la de “contenidos, criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables” y díganme si conocen a muchos niños o niñas capaces de sacar una buena nota en un examen serio de la materia.  Prueben con su entorno si les apetece jugar o con ustedes mismos…

Y no vale engañarse de antemano: todos sabemos por los hechos que, usando palabras de la chavalería que tengo  más cercana, “en religión no hay que estudiar y siempre se saca buena nota… y en ética si que hay que trabajar…”

Y lean si quieren los currículos de las demás religiones, que son por el estilo…

Saber trabajar con nuevas ideas para la #innovacion en lo público

Como dice la gente de Nesta, “Las nuevas ideas son clave para el progreso humano, la prosperidad y la felicidad. En un mundo que cambia rápidamente, necesitamos nuevas ideas para afrontar los grandes desafíos que enfrentamos y capacitar a la gente para dar forma al futuro”.

Lo que pasa es que a las estructuras públicas, por su falta de agilidad y escasa eficacia, les cuesta trabajo no sólo facilitar la incorporación de nuevas ideas a sus análisis y procesos sino, incluso, su detección.

La innovación en la administración pública es tan imposible como imposible es que, desde su lógica, se acepte que la cooperación -la cooperación real, se entiende, no la propagandística…- es la única vía: la cooperación con la sociedad civil, con sus organizaciones pero también con sus individuos.

Para eso hay que cambiar actitudes y desarrollar ciertas habilidades.  En Nesta han preparado este cuadro, para ir orientándose…

 

 

Mmmm

La secuencia que domina el mundo, según Assassins Creed

Contextualizo: Este es un corte de una película de entretenimiento basada en un video juego: Assassin’s Creed.  No creo equivocarme si digo que es una película para adolescentes.

En teoría hubiera bastado con cierto misterio, algo de exotismo y una acción atrayente…  Pero hasta en este tipo de soporte se nos dan claves para que entendamos en qué mundo nos movemos y, por deducción, cuánta estupidez podemos alcanzar como masa, individuo a individua.

Os animo a que veáis el corte -poco más de 1 minuto- y que le deis una pensadita.  Quizás lo único irreal sea esa organización que está por encima del mundo, sólo quizás…

Y si queréis lo comentamos.

Necesidad de (re)CONSTRUIR nuestros PARQUES

Los parques se inventaron cuando predominaba la idea de separar la naturaleza de la cultura. La naturaleza era algo de donde se extraían recursos para el provecho humano y de lo que en realidad había que protegerse. Así, los parques fueron concebidos como naturaleza domesticada a nuestro servicio.

Esto está superado. Los parques evolucionan convirtiéndose en escenarios para la construcción social, en espacios que entretejen dinámicamente la cultura urbana y que son un reflejo interdisciplinario de las ciudades y de sus habitantes. En las ciudades occidentales, un parque es mucho más que un espacio verde: es un centro de referencia para la vida en la ciudad y un espacio que fomenta la identidad de la misma.

Su diseño y su gestión deben entonces dejar de servir solamente, como ha sido siempre, a lo urbano (URBS) para extenderse a lo cívico (CIVITAS) y a lo político (POLIS).

Hay urgencia en revisar la cuestión, tanto para la construcción de nuevos parques, como el recientemente reactivado de Tablada, como para la reconstrucción -imprescindible- de los existentes: desde focos diversos, con nuevos criterios, con base en la participación social directa e inversa.

De principio, más que una gestión basada en el mantenimiento, que desde luego es imprescindible, debemos entender que los parques hoy necesitan un discurso basado en la activación social que permita la conexión de la ciudadanía con la oferta de equipamientos y usos, preservando las condiciones naturales del espacio y mejorando la calidad de vida de sus usuarios.

Lo verdaderamente importante en los espacios públicos no es su aspecto formal sino su función: quien los utiliza, quien les da vida.  Lo importante en un hospital no son las instalaciones y su mantenimiento, sino el servicio que presta, las vidas que salva, la salud que preserva… Lo demás, en los parques como en los hospitales, se corresponde acaso con un departamento de gestión o de operaciones, necesario, ya digo, pero secundario.

Y para la construcción de este nuevo discurso es hoy imprescindible la participación de la sociedad civil, de la ciudadanía.  El tiempo de los técnicos y los especialistas, decidiendo ellos solos en sus comités las cosas se ha terminado. La ciudad, sus parques, son un constructo social; esa es su naturaleza y ese es su método.

El parque más dinámico de Sevilla ha sido el del Alamillo y, dando por sentado que su dirección profesional ha sido la facilitadora principal de su éxito, su discurso ha partido de una propuesta marco y unos criterios de uso. Pero su narrativa y su identidad ha venido y está siendo construida por la ciudadanía libremente, en beta permanente, podríamos decir.  Que era lo que se perseguía en la estrategia social de este parque que, sí, tan cierto como inaudito, tenía una estrategia desde sus principios.

Esto ha sido también evidente el el parque patrimonial por excelencia de la ciudad, el parque de María Luisa, que cuando entre 2009 y 2010 quiso trascender de su carácter de jardín -rico y hermoso, pero sólo un  jardín- para jugar su papel como espacio público en el sentido en el que hablamos, logró convertirse en referencia renovada de la cultura comunitaria y las dinámicas sociales sevillanas, a partir de una puesta en disposición del espacio y de algunos recursos para que la propia ciudadanía se expresara. La gestión profesionalizada y proactiva, entre bambalinas, fue su soporte y cuidó de que los elementos necesarios para tal discurso estuvieran a punto de revista, pero la identidad, aunque efímera, de esa etapa de nuestro parque más singular fue construida por la sociedad civil.

Por eso, aprovechando que en Sevilla se abrió la pasada semana el ciclo “Agua, paisaje y ciudadanía”, con las jornadas “Sevilla ciudad sostenible: de los orígenes del jardín al sistema verde urbano”  propongo que se acometa un amplio proceso deliberativo sobre los parques de la ciudad, sobre los que asoman como Tablada pero también sobre los existentes; un proceso que nos lleve a construir y reconstruir y dotar nuestros espacios públicos desde esas nuevas ópticas que los tiempos exigen.  El método incluiría, naturalmente, la participación social directa y vinculante para las autoridades en la materia; con consultas continuadas a la ciudadanía y con un mecanismo de verificación-falsación de las propuestas y consideraciones. Y todo ello bajo un sistema continuado de evaluación y control transparente. Vaya, como si se tratara de un ejercicio de gobierno abierto o de la tan europeizante y pregonada gobernanza multinivel…

Es totalmente posible: ya se ha comprobado y ha funcionado.  Sólo es querer.

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